jueves, 30 de enero de 2014

Aunque con un poco de retraso, publico una selección de los cuentos navideños escritos por mis alumnos.
Los niños que odiaban el Invierno

En aquellas navidades invernales, los niños no eran felices, no les gustaba el frío, los abrigos y levantarse temprano en la mañana.
Todos se reunieron para escribirle una carta a Papá Noel que decía:
Tráenos el verano, sus playas , sus paseos , el color verde de los campos…
Ellos esperaban de un momento a otro que apareciera el sol en el horizonte, con todo lo bueno que trae esa temporada del año. Llegó el día esperado, los niños dormían y al despertar junto a los juguetes y cosas lindas que les trajo Papá Noel. La esperada carta! Y esta decía:
Niños míos si es importante el verano también lo es el invierno; en invierno disfrutan las navidades, los paseos, las compras ¿Y ya se olvidaron de sus vacaciones? Pueden dormir las mañanas, no se levantan temprano y lo más importante, disfrutan en familia ¿Ven que el invierno también es importante?
Quiero que sean niños buenos y responsables durante todo el año, nos vemos el año próximo. Luego los niños comentaron el porqué de la carta. Estaban convencidos de que el invierno también es importante en nuestras vidas.

Natali Argudín.






NAVIDADES EN LA CASA DE CHOCOLATE
Érase una vez las navidades en la casita de chocolate. El día antes de que Santa Claus entregase los regalos, Hansel y Gretel estaban emocionados por lo que esperaban. Los amigos de la bruja raptaron a Santa Claus y le enviaron una carta. Pretendían que mientras Hansel y Gretel buscaban a Santa, la bruja se comería la casa entera para dejarlos en la calle y que no recibieran los regalos. La bruja se la comió, pero los niños rescataron a Santa. Cuando llegaron a donde debería estar su casa solo estaba la bruja muy gorda y durmiendo. Se les ocurrió que si cocinaban  a la bruja la casa volvería. Así lo hicieron pero la casa no apareció. Santa Claus les regaló una nueva casa de chocolate en agradecimiento por su rescate.  

Darío Ballester

UN DÍA PARA LA NAVIDAD
Érase una vez un niño que se llamaba Fernando. Estaba desesperado por que llegase la navidad faltaba un día. Cuando llegó la noche, Fernando se asomó por la ventana y vio a tres hombres encapuchados con muchas bolsas en los  hombros. El niño salió a la calle a ver que era lo que tenían en las bolsas pero los encapuchados no le querían dejar ver lo que había dentro. Fernando le hecho a los tres encapuchados un spray antivioladores entonces los encapuchados tiraron las bolsas al suelo. Fernando miró dentro de ellas y estaban llenas de juguetes. Entonces el niño les quitó las capuchas y se dio cuenta de que eran los Reyes Magos.
Alejandro García
UN SUEÑO HECHO REALIDAD
Se acerca la noche de reyes, y los niños están muy nerviosos. Pero sobre todo Eloy, que nunca tuvo navidad y soñaba con los reyes magos. Nuestras majestades, los reyes de Oriente, ya iban de camino. Hicieron una parada para que los camellos comieran un poco de hierba, pero se envenenaron . Se acercaba la hora y no veían la manera de llegar. Decidieron alquilar unos globos aerostáticos para continuar el viaje y llegar a tiempo. Eloy estaba triste , miró por la ventana, y no vio a nadie. Decepcionado dijo que ya no escribiría más cartas. De repente entró en su habitación, y vio un hermoso paquete. Se volvió a asomar por la ventana, y contempló tres figuritas que se alejaban en un globo. Cuando iba a gritar de alegría una voz lo interrumpió:
—Don Eloy , es hora de tomar su pastilla y arreglarse. En un momento estarán aquí sus hijos y nietos para felicitarle la navidad.

Marina Vidal López





















PAPÁ NOEL Y LOS NIÑOS

Érase una vez unos niños que querían conocer a Papá Noel, uno se llamaba Borja pero le llamaban Bolita de lo Gordito que estaba. El otro se llamaba Luís y el último era una niña que se llamaba Rosita. Por la tarde se pusieron a decorar la casa. Cuando ya era de noche se fueron a la cama, se acostaron y estuvieron muy alerta para ver si podían ver a Papá Noel. Rosita escuchó un ruido, se levantó y se asomó por las escaleras para ver si había alguien en el comedor, fue rápido a la habitación y avisó a sus hermanos. A Bolita le costaba bajar las escaleras y tardaron un poco.
Cuando estuvieron en el comedor lo saludaron y se pusieron a hacerle preguntas. Como Papá Noel estaba tan cansado y no quería escuchar nada mas decidió que le ayudaran a repartir los regalos. Se subieron al trineo y se fueron a una casa. Cuando se pararon en el tejado se rompió el trineo. Los renos se pusieron muy nerviosos y se fueron al polo norte. Papá Noel sacó su teléfono y llamó a los elfos para que le ayudaran. Cuando llegaron con un trineo le dijeron a Papá Noel que se fuera antes de que alguien más les viese. Para no dejar a los niños en la calle los llevó a su casa y les echó unos polvos mágicos para que se olvidasen de todo.
                  
Nathalie Martínez Guillén









José Ricardo
El regalo de los regalos

Érase una vez un señor gordo y grande, todos los años  regalaba a los niños lo que le pedían.Todo el mundo lo quería, pero un día enfermó y no pudo darles a los niños sus regalos.

Ese año fue el peor de todos para él. Pero cuando Santa Claus se enteró no lo pudo dejar estar, tenía que hacer algo. Cuando Santa Claus llegó a su casa dijo:
-Cariño, prepara leche caliente y tus galletas mágicas.
-Vale, ya voy. –Contestó la señora Claus.

Cuando llegaron a la casa del señor le dieron las galletas y la leche caliente. Santa le pregunto:
-¿Cómo te llamas?
-Me llamo Meter. –Dijo el señor.

Santa le dio un regalo especial, algunos decían que estaba la eterna juventud, porque  nunca envejecía, otros decían que poderes.
Pero lo que sí había era el amor.

Que le hacía ser joven para siempre y que fuese más fuerte.