lunes, 21 de octubre de 2013

Los dos ejemplos siguientes han sido, a mi juicio los mejores relatos breves del taller. Uno de ellos por la concisión y las expectativas que genera, el otro, por su sentido del humor, la ironía implícita ,el vocabulario tan cuidado y también la generación de expectativas.

MI HABITACIÓN
Estaba un día entero en mi habitación, no quería salir pues si lo hiciese podría poner mi barriga en peligro. Mi madre me esperaba con un plato de lentejas en la cocina.

Aida Castejón Sánchez.

ODISEA CON LAS LENTEJAS

Estaba en mi habitación solo y asustado. Sabía lo que me esperaba ahí fuera. Tenía que huir. Así que lo que hice fue saltar por el balcón y correr hacia otra parte. Me fui a casa de unos amigos, pero también estaban allí, y por toda la ciudad. Decidí viajar por Francia, China, Rusia, América y llegué hasta la Antártida pero también estaban allí. Entonce afronté mi destino, volví a casa, entré en la cocina y lo hice. ¡Me comí las lentejas!
Pero las desgracias nunca llegan solas. Las lentejas estaban muy frías. Después de estar varias horas encima de la mesa me las comí con tan poca gana que no llegaron en son de paz a mi estómago. De pronto sentí un cosquilleo por todo el cuerpo y empecé a sospechar que las lentejas no me iban a sentar muy bien. Salí corriendo hacia el baño pero llegué tarde. Ya os podéis imaginar lo que me pasó por el camino.

Gabriel García Saura.
Continuamos con el microcuento.

PERO YO NO PODÍA DORMIR
Estaba acostado en la cama, con los ojos abiertos, sin poder cerrarlos. nada más que me imaginaba historias con mi amigo luminoso. Las horas se me hacían lentas. Contaba ovejas y nada. Me levanté y me fui a la sala de estar. Me puse a ver la televisioó y vi una noticia que me impactó : que el sol... y de repente la tele se apagó.
Marina Vidal  López.

PERO YO NO PODÍA DORMIR
No podía dormir porque tenía miedo de que me saliese el arco iris en las páginas mojadas del libro y que me castigasen por ello. Tal vez la profesora creyese que lo  había hecho yo.
Riky.


lunes, 14 de octubre de 2013

Bienvenidos al nuevo curso escolar 2013-14
Como aperitivo, hemos preparado unos suculentos entrantes: el microcuento.

Escribir microrrelatos es muy complicado pues se precisa una gran capacidad de síntesis para contar, con muy pocas palabras, una historia que tenga sus tres partes:exposición, nudo y desenlace y que, además, posea una intención comunicativa.

Estos han sido los relatos seleccionados.

Alex Marín:

Un día, un crío fue a pescar al muelle de la ciudad porque allí había un montón de mújoles. Se dispuso a pescar, lanzó el sedal. Al poco, comenzó a tirar. El crío tiró tan fuerte que sacó un atún de 8 kilos. El niño se puso tan contentó que se desmayó. Cuando se despertó estaba en el hospital. El médico le dijo que había sufrido un infarto. Desde entonces, como es sonámbulo, todas las noches se levanta y quita el tapón de la bañera.

José David.

Era una mañana soledad, yo estaba en un prado donde ordeñaban a las vacas. De repente oí: ¡chas, chas! Noté que me estaban ordeñando con mucha delicadeza y escuché: -¡Lechero, écheme un litro de leche de esa vaca que usted está ordeñando con tanta delicadeza!

Riky.
Un día me levanté y me fui. Cuando vi que mi madre estaba loca me puse a hacer el bobo. Cuando vino mi vecino cogí el periódico y le pegué. Le dije:-hasta luego, pringao.
Ese día no sé aun que me pasó para que nos pusiéramos así.
Quizás estaba soñando como un bebé aturdido.

Marina.

Eran las tres de la madrugada., el viento soplaba con fuerza. La ventana se abrió de repente. Yo intenté bajar las persianas pero no pude. Luchaba contra el viento y él me empujaba hacia atrás. Nunca conseguía llegar hasta ella. De pronto, una voz dijo: "
¿Qué hace el ventilador encendido? ¿Es qué tienes calor en pleno mes de enero?"


Natali Argudín.

Mis padres habían planeado un viaje en crucero para el mes siguientes. El crucero era hermoso. Yo estaba ansiosa porque llegara noviembre, cuando por fin llegó nos fuimos de crucero. Satisfecha entre en el camarote, cuando abrí los ojos pegué un grito. Era lo más feo que había visto jamás. Los zombis estaban por todos lados, no podía caminar y mis padres no estaban.
Al poco rato oí una voz que me dijo: ¿Naty, te gusta la película?